Por definición, la ciencia política tiene objeto
en los fenómenos y estructuras políticas, su desarrollo y repetición en la serie
histórica. La ciencia política moderna emerge como un desvío de la matriz
tradicional del derecho y de la filosofía política, es decir, de la retórica
prescriptiva (deber ser) para situarse en el terreno de lo observable a través
del método científico. Operaciones que van desde la clasificación a la
formulación de generalizaciones forman parte de su metodología. Como toda ciencia
empírica, la politología persigue un objetivo teórico: explicar los fenómenos que
tiene por objeto. Esta finalidad explicativa conduce, a su vez, al objetivo
práctico de esta ciencia: explicar para prever. Ciencia en estado de
transformación e inquietud constante que implica la reformulación de sus propias
categorías y prácticas.
Este LECTOR propone un recorrido por los estudios políticos en términos
históricos y su actualización en torno al complejo engranaje político occidental
contemporáneo. |